jueves, 27 de octubre de 2016

A vueltas con las elecciones y las presidencias.

Meses llevamos con el tema del des-gobierno de este país. Meses, desde la primera "tentativa", en que no paramos de escuchar quién y quién no ha ganado las elecciones. Bueno, en realidad, de eso llevamos años.
El caso es que nos tienen muy engañados. Y si supiéramos la verdad, tal vez, sólo tal vez, no permitiríamos tanta tontería a cuenta de nuestros impuestos.


El caso es que cuando estudié la carrera, aunque dimos un año de "Derecho Político" (ahora, "Derecho Constitucional") al final te das cuenta de que mucho dato y poca chicha. Y luego escuchas a algunos tertulianos que además de dirigir su cutre periódico, se jacta de ser profesor de Constitucional en una universidad privada, y te encajan las cosas. Los periodistas no tenemos ni repajolera idea de cómo funciona nuestro sistema parlamentario. Y seamos sinceros: la mayoría de nuestros políticos, tampoco. En realidad, para ser diputado no hay que ser ningún lumbrera; sólo tienes que conseguir estar en una lista.


Si a esto le unimos que tenemos más interiorizado el sistema americano que el nuestro, porque de entrada, vemos más cine de allí que de aquí, pues la tenemos liada. Y la peña, en las generales, resulta que vota presidente.


Yo tuve la suerte de quedarme sin trabajo y dedicar unos años de mi vida a la infructuosa labor de preparar oposiciones. Y ahí toda mi formación periodística cuadró en esto del Derecho Político. Por eso me rechinan las informaciones y los manejos torticeros de situaciones políticas que deberían ser mucho más sencillas y tener mucha menos repercusión en el funcionamiento de un país, si no fuera porque la peña está muy preocupada de tener poder, y no tanto de hacer que la maquinaria funcione.


Antes de nada, os voy a pedir un favor: ved este vídeo, que es genial. Es un poco largo, sí, pero absolutamente clarificador:




Vale, ahora voy yo. Pero no creáis que lo que voy a decir, me lo invento, ¿eh? Todo, todito, todo, está en nuestra Constitución. Concretamente en el Título III (de las Cortes Generales) y en el Título IV (del Gobierno y la Administración).


Una de las primeras cosas que me llamó la atención en la primigenia campaña electoral (digo primigenia porque fue la primera de esta nueva era de líos y partidos, en diciembre de 2015) fue la tontería que dijo Albert Rivera cuando Pablo Iglesias se hizo una foto, el día de la Constitución, en el sillón destinado al Presidente del Gobierno. Dijo algo así como que él no se iba a hacer una foto ahí, porque había que respetar al ciudadano que es quien elige al presidente. Y digo yo, si este señor se piensa que vivimos en Estados Unidos. O a lo mejor todos lo creen, y por eso en las elecciones, se comportan como si, en lugar de a cortes, fueran a la presidencia del gobierno.
Y aquí conecto con el vídeo: NADIE GANA NI PIERDE LAS ELECCIONES, PORQUE NO SON PARA ELEGIR PRESIDENTE, SINO PARA PODER CONFIGURAR UNA CÁMARA COMO REFLEJO, MÁS O MENOS FIEL, DE LA SOCIEDAD QUE HA VOTADO.


El artículo 66.1 de la constitución dice:
Las Cortes Generales representan al pueblo español
Es decir: la soberanía nacional, reside en las Cortes Generales, en ambas cámaras. Soberanía Nacional. El pueblo, (la nación) es el soberano. Es el que manda. Las Cortes Generales son la institución del estado que manda. ¿Y cómo ejerce ese mandato? Pues a través de la Potestad Legislativa. Una nación, necesita una institución que redacte leyes para poder funcionar. Por eso es muy importante tener claro esto.
Cada vez que alguien de algún partido político dice que ha ganado o perdido unas elecciones a Cortes, un hada muere en algún sitio. Bueno, no. Pero a mi me da migraña.
Si el PP tiene el 30% de la cámara, es porque el pueblo ha decidido que la derecha esté representada en un tercio; vamos, que sólo un tercio de las personas que fueron a votar ese día (que no es ni mucho menos el conjunto de las personas que tienen derecho a votar) querían estar representadas por el PP. El 60% dijo que quería estar representado por una opción política nacionalista y/o de izquierdas. Y el 10% dijo que Ciudadanos. Pero todo esto es sólo cómo queremos que se configure una cámara que tiene que hacer leyes, y por lo tanto, más nos vale que más o menos se hagan como la mayoría queremos. Y la mayoría no puede ser un 30%.


¿Y entonces por qué todo el mundo quiere ser presidente?
Pues porque primero, nos hemos creído lo de las presidenciales de EEUU, y luego, como los políticos, muy listos ellos, polarizan el voto (nos hacen creer que la única opción posible es votar a una de las dos opciones hasta ahora mayoritarias) en nuestra cortísima vida como Democracia Parlamentaria ha habido mayorías tan evidentes que el presidente y su gobierno eran elegidos enseguida por unos diputados que iban a reflejar exactamente lo que ese gobierno quería que se viera reflejado.
Pero no es así.


¿Quién elige entonces al presidente?
Pues nosotros NO. La elección de Presidente de Gobierno es una cuestión que compete a la Cámara de Representantes, en nuestro caso, el Congreso de los Diputados.
Y aquí hay algo que os va a hacer alucinar: no hay ningún sitio donde ponga que el presidente del gobierno tenga que ser miembro de la cámara o de algún partido político.


El artículo 99.1, dice:
(...) El Rey, previa consulta con los representantes designados por los Grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno.
2.- El candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara.


¿Y esto qué significa?
Pues que cualquier ciudadano que cuente, a priori, con la confianza de la cámara, puede ser presidente del gobierno. Cualquiera. Lo que pasa es que, lógicamente, los representantes de los partidos con representación, le dirán al Rey que el más guay es el suyo que está ahí, porque además puede cobrar dos sueldos, y eso es chachi.


¿Y por qué es así?
Pues porque el Gobierno no manda una mierda (en principio), sino que sólo administra. Representa al poder Ejecutivo. Vamos, que en teoría, el Congreso le dice "mira, una ley. Componte para ver cómo se aplica", y entonces el Presi dice "Amén". En la teoría, claro.
De momento, fijaos: ¿cómo se llama el Título dedicado a esto? Pues "Del Gobierno y la Administración". ¿Y por qué? Pues porque los Ministros, y el Presidente  son la cabeza de la Administración Pública. Funcionarios, hijos míos. Con sueldos de escándalo, pero simples funcionarios. Y entonces, ¿por qué se comportan como si fueran los putos amos? Pues porque si se comportan así, y niegan en redondo que son mierdecillas, al final la peña se lo creerá, y pensará que esto es como en las pelis americanas, y eso es un chollo.


Pero bueno, entonces el gobierno, ¿no hace las leyes?
Bueno, a ver, alguna hace. Pero sólo las elabora. Tiene tres formas de hacer leyes: una es por mandato expreso de la Cámara. En plan:
"Mira, majete, que queremos hacer una ley sobre el tamaño de las pajitas para cocacola, pero como somos muchos no nos ponemos de acuerdo, y además, tú tienes técnicos y te tienes que ganar el sueldo. ¿Nos la redactas? Cuidado, porque luego, nosotros la tenemos que aprobar, ¿eh? No te vayas a subir al guindo."
Claro, si el partido de Gaviotas Unidas ha tenido la mayoría absoluta de la Cámara, pues todo esto se confunde. El mismo partido que está en el Gobierno le dice al Gobierno que haga algo que como es el mismo partido ya sabía que quería hacer, y lo hace como le da la gana, pero como son los mismos que tienen mayoría en la cámara... No sé si me explico.
Otra sería justo al revés; el Gobierno dice:
- "Mirad, majos, que estábamos ahí en Consejo de Ministros y se nos ha ocurrido que quedaría mega chuli que las pajitas de la cocacola fueran todas a topitos, ¿qué os parece?"
 Y entonces el Congreso puede decir:
-"Venga, va, mola"
 o
- "Ahí te has pasao bacalao, las pajitas mejor a rayas, como siempre".
He de decir que así mismo pueden proponer leyes las comunidades autónomas y los ciudadanos de a pie (espera, que me descojono).
La tercera: bueno, esta no es una ley, pero tiene la misma fuerza, y son los Reales Decretos. El Gobierno, ante una cuestión urgente y necesaria, hace la ley y la manda cumplir, y después, así más tranquilos y relajados, se lleva la cuestión al Congreso.
Y el inciso: la redacción de los famosos Presupuestos Generales del Estado, que parece que nos tiene que dirigir la agenda política los putos presupuestos, cuando ya hay herramientas previstas para casos como este, y el mundo no se acaba. Pero es una redacción, porque como es una Ley Orgánica, necesita que el Congreso los ratifique por mayoría de 2/3. Y ahí está el temita. Las pelas. Aquí entra la famosa "ingobernabilidad".


Tú imagina:
Como has conseguido en una elecciones que no te lo creías ni tú, una representación parlamentaria mucho más que cualificada (los 2/3), resulta que te has ido a hablar en español con una tipa alemana y os habéis entendido perfectamente bien en el tema "nos vamos a forrar a costa de estos pobres incautos", y has hecho promesas
 a cambio de un mantenimiento absurdo de un poder descomunal, que sólo puedes cumplir si tienes control absoluto sobre los presupuestos. Y sabes que lo tienes, porque tu partido tiene una representación parlamentaria que te permite hacer lo que te dé la gana porque los van a aprobar seguro. Recortas, pones de un sitio, tus amigos van de lujo, las empresas genial y tal...  Y de repente hay otras elecciones y ¡ups! tienes que negociar con gente que sabes, no están de acuerdo con ese reparto de dinero, y ya te dieron el no antes. Primero, ni te presentas, porque vas  a perder y que el marrón se lo coma otro. Y luego, pues mira, con un poco de paciencia y recordando a algunos de esos que en principio iban a decir que no a todo, de que ellos se quedan sin su cacho de pastel, pues ahí estamos.




¿Entendéis ahora el tema? ¿Veis por qué me cabreo con la tomadura de pelo?
Espero que a partir de ahora, cada vez que oigáis eso de "ganar o perder las elecciones" os entre migraña, como a mi. Pero no me guardéis rencor.
 

miércoles, 26 de octubre de 2016

A vueltas con la Huelga (II)

Me pirra esto. Me hice periodista para contar cosas, y este blog me está dando la oportunidad de hacerlo.
Y estos días además, hay mucho que contar. De momento, sigo a vueltas con la Huelga General de Educación.
Acabo de ver con nada disimulado desprecio por mi parte, este vídeo en el que se cantan las alabanzas a una LOMCE muerta, y se agradece al esquirol su actitud sumisa. Y como facebook se me queda pequeño para estas cosas, voy a poner en el mismo plano las razones que CEAPA da para seguirla. Es increíble que ambas partes estén hablando de la misma ley. Es más, de la misma parte de la ley.
Ya os digo yo, mis queridos lectores, que es mucho más acertada la visión de CEAPA que la que trata de torticear el representante del ministerio.
Os lo junto todo, para que lo tengáis clarito.



10 PORQUÉS O RAZONES PARA QUE LOS PADRES Y MADRES HAGAMOS HUELGA CONTRA LAS REVÁLIDAS VACIANDO LAS AULAS EL 26 DE OCTUBRE
1.
1.-Son un modelo pedagógico arcaico.
Las reválidas son la expresión de un modelo pedagógico basado en una sucesión continua de exámenes configurados como barreras que pretenden impedir a la mayor cantidad posible de alumnado que pueda ejercer el derecho a la educación. Fueron eliminadas en nuestro país en 1970 por ser consideradas una nefasta práctica que impedía la permanencia en la educación de la mayoría del alumnado. Sin embargo desde el ministerio se asegura que son garantía de calidad educativa. No sé de dónde se lo ha sacado, porque no da más referencia que su palabra y punto.
2.
 2.-Nuestros hijos e hijas quedaran fuera del sistema educativo.
Las reválidas tendrán como consecuencia directa que una buena parte del alumnado, aunque tenga todas las enseñanzas superadas, quede fuera del sistema educativo. Sin títulos a los que tiene derecho, su futuro académico y laboral se verá gravemente afectado. De esto no se habla.
3.
 3.-Deslegitiman al docente.
Las reválidas suponen la desligitimación del docente y el cuestionamiento total de su evaluación continua. Su función queda minusvalorada y puesta en tela de juicio hasta que un examen externo corrobore, si es que lo hace, que su evaluación es correcta. Además, hacen emplear un tiempo valioso en su preparación, obligando a desvirtuar los objetivos primordiales de la educación.Que gracias por el apoyo.
4.
  4.-Son realizadas por personas ajenas a nuestros hijos e hijas.
Las reválidas serán realizadas por personas que no conocen en absoluto al alumnado que evaluarán, generando además un estrés innecesario a quienes sometan a las pruebas porque se lo jugarán todo con ellas. Quienes las realicen no podrán saber ni valorar su progreso educativo, el esfuerzo de muchos años de estudio, las circunstancias personales que les hacen especiales en muchas facetas de su vida que no serán evaluadas en absoluto,..., y a pesar de ello, la nota que saquen determinará su futuro. Estas pruebas pueden tirar a la basura el trabajo de un mínimo de 13 años para el título de la ESO y de 15 para el de Bachillerato. Y esto, ¿a quién coño le importa?
5.
   5.- Les negaran una titulación a nuestros estudiantes.
Las reválidas son un método de negación de la titulación que no existe al finalizar la Educación Secundaria Obligatoria en ningún país de nuestro entorno del que tomar buen ejemplo. En estos países tampoco al finalizar el Bachillerato se niega el título, a quienes hayan superado todos sus estudios, ni el acceso a estudios superiores.Y entonces, ¿de dónde se han sacado lo de la garantía de la excelencia educativa? De la manga
6.
6.-Frenan el acceso al Bachillerato y la Universidad.
Las reválidas sólo tienen un objetivo, impedir que acceda al Bachillerato y luego a la Universidad un porcentaje tan alto como en la actualidad.Forma parte del recorte del derecho a la educación pública y del ataque a nuestro precario Estado del Bienestar. Ya verás cómo no todos tienen el mismo problema. Bueno, eso no lo dice el video. Este dice que tranquilidad, que en realidad las cosas no han cambiado del anterior sistema. Vamos, que se ha saltado los últimos 40 años de historia. Por si a alguien le quedaba alguna duda.
7.
 7.- Están cuestionadas por toda la Comunidad Educativa.
Las reválidas han sido cuestionadas seriamente por todos los sectores de la Comunidad Educativa, así como por muchos gobiernos autonómicos y la inmensa mayoría de los responsables políticos. Sólo quienes forman parte del Gobierno actual, y el partido que lo sustenta, insisten en imponer anti democráticamente estas pruebas externas. Pero os agradecemos que, aunque de boquilla no os gusten nada de nada, os hayáis quedado en casita para que nosotros ahora podamos decir que en realidad, a todos os mola mogollón.
8.
8.- Buscan un negocio para unos pocos.
Las reválidas permitirán un su culento nuevo negocio para empresas que se quieran dedicar a presentarse a concursos para que les encarguen su realización. Es sólo mero negocio para unos pocos a costa del sufrimiento de una parte importante de la sociedad. De esto no habla. No vaya a ser que alguien se dé cuenta.
9.
 9.- Son precarias y sin tiempo de preparación.
Las reválidas, además, ni tan siquiera han sido desarrolladas a tiempo para que el alumnado sepa de qué se le examinará, ni para que el profesorado sepa cómo ayudarle. Son una auténtica chapuza legislativa que genera indefensión e inseguridad jurídica al alumnado. De esto tampoco habla. Pero los profesores sí, y hace apenas 15 días, al mismo tiempo que a los padres se nos pedía tranquilidad, también se reconocía desde el instituto que no se sabe de qué ni cómo ni en qué tiempo será la reválida de 4º. Vamos, que de Lengua y Mates seguro pero ya más allá... ni idea. Pero que no nos preocupemos.
10.
   10.- Luchamos por la educación de nuestras hijas e hijos.
Las reválidas nos ponen ante una disyuntiva: o defendemos los derechos de nuestros hijos e hijas, o puede que tengamos que pedirles disculpas toda la vida por no haberlo hecho. Asegúrate de tener una buena respuesta si te dicen: ¿qué hiciste tú para evitarlo? Que dice el señor que gracias por no hacer nada.

martes, 25 de octubre de 2016

Con la Huelga a Vueltas

Me da a mi la sensación de que en los próximos días voy a hablar mucho, pero mucho, de movilizaciones sociales. El río está muy revuelto, y nosotros, los ciudadanos de a pie, no somos los pescadores, así que no queda otra, salvo quedarnos en casa y convertirnos nosotros en la "ganancia".


Pero poco a poco. De momento, lo que nos ocupa, es la Huelga General de Educación que tendrá lugar el 26 de octubre en todo el territorio nacional.
Creo que ya ha quedado claro que me preocupa el tema, y que lucho por ello. Pero hoy de repente me he encontrado reflexionando para poder explicar la justificación al tema.
A ver. La Ley Wert es una mierda pinchada en un palo. Entera ella. Y particularmente el tema de las reválidas ya es "pa nota" (mira tú qué bien traído el tema). No se trata de justificar una huelga, sino de justificar que lo sea de padres, y que se manifieste sacando a los niños de los colegios.




Voy a empezar por organizar ideas, porque se trata de explicar, y os voy a liar.


Después de escribir la entrada de ayer, se abrió una charla muy interesante en mi muro de Facebook, y yo escrití este post:
Clarito lo digo para todos los que leéis mi muro, y sois padres de chavales en edad escolar: no importa lo que diga inspección, la huelga de mañana está convocada para todos los periodos educativos, desde infantil hasta bachillerato. Es que me llega la noticia de que en inspección educativa de León están diciendo que la huelga no es de primaria, y escucho también que hay un instituto leonés que les está diciendo a los alumnos de 1º y 2º de secundaria que la huelga es a partir... de 3º. Y mira, puedo entender el intento de boicot de inspección, porque a fin de cuentas, la inspección educativa forma parte del mismo sistema contra el que se protesta. Pero que las direcciones o jefaturas de estudios, o los profesores lo intenten boicotear, perdonadme pero es tirar piedras contra el propio tejado. Se pretende luchar contra una ley que es injusta para todos y que dificulta el trabajo de todos, alumnos y profesores.
El caso es que pretendía explicar que   los que hacemos huelga somos nosotros, y como padres, nuestra forma de hacer huelga es vaciar las aulas. A partir de 3º de la ESO, los chavales ya pueden ejercer el derecho a la huelga. Por eso en CEAPA hay unos justificantes especiales para que los padres los llevemos al colegio y justifiquemos las faltas de los que van a un curso inferior a 3º de la ESO . Y entonces, una madre dice: "(...)  pero no veo mucha lógica que sea esa la forma de lucha. "
Yo lo tengo claro. Sí le veo la lógica. Pero quiero dejar plasmados mis sentimientos al respecto.


Si yo estoy totalmente en contra de aquello en lo que están convirtiendo la educación de mis hijas, puedo decirlo claramente, por supuesto, y en el café, o abrirme un blog para que le quede claro a todo el mundo. Pero si luego en el centro, en la vida docente, no se nota, mis palabras se las lleva el viento.
Si yo abjuro de las formas en que el sistema educativo ha sido vendido a la élite sin contar con profesores, ni padres ni alumnos, pero dejo que las cosas sigan como siempre, mis palabras se las lleva el viento.
Si yo voy a las concentraciones, pero no llevo a mis hijas, porque están en el colegio, el mismo colegio que estoy viendo cómo deja de ser una institución de calidad para convertirse en un parapeto de futuros fracasados, entonces mis palabras se las lleva el viento.
Si yo escribo, grito, me quejo, cuento, digo, pero mis hijas no me ven hacer, entonces mis palabras se las llevará el viento dos generaciones.
Si yo como madre no dejo patente, con el asiento vacío de mis hijas, que me repugna que la educación, SU educación, se venda al mejor postor, entonces no habrá viento, porque no habrá ni palabras.


Los alumnos de a partir de 3º de la ESO tienen reconocido, por ley y sentencias, la capacidad para ejercer por sí mismos y sin necesidad de representantes, su derecho a la huelga y por lo tanto, a participar, sin necesidad de autorización, en las manifestaciones y cuantas acciones sociales  se estimen. Pero los alumnos menores, no. Y los padres somos quienes debemos garantizar ese derecho para ellos. Y por eso les sacamos de las aulas. Por eso debemos dejar las aulas vacías. Porque no se puede expresar un descontento mientras se sigue con la misma rutina.


Porque de una vez ya, no debemos dejar que nuestras palabras, se las lleve el viento.



lunes, 24 de octubre de 2016

Esquiroleando niños

Es que me jode.
Me mata que nos quieran echar por tierra la educación; que en lugar de mejorarla, hacerla más inclusiva, más acorde con las nuevas necesidades, la hagan no sólo más mediocre, sino más exclusiva. Que se pretenda volver a aquellos tiempos cuando el que podía pagarse una buena formación la tenía y el que no, se jodía y punto.
Me mata que tengamos que luchar para que nuestros hijos disfruten de algo a lo que tienen derecho. Que tengamos que convocar huelgas de educación para intentar presionar a unos políticos a los que les importa una mierda, para que deroguen una ley que nunca debió ver la luz, y que sólo perjudica a los alumnos.
Pero lo que más me jode, lo que me mata, lo que me hace vomitar bilis, es que haya profesores que no estén en la misma lucha. Profesores a los que la mediocridad no les importa, que no se plantean nada, cuando deberían enseñar a plantearlo todo. Profesores a los que todo les da igual mientras haya un sueldo a fin de mes.


Hace algo más de cinco años, en otro blog menos político que este, me quejaba yo de esto. Os lo voy a copiar, por si no queréis leéroslo todo:

Tengo dos hijas en edad escolar, ya lo sabéis. Me preocupo mucho de su educación, y no sólo de si leen o escriben, o suman o dividen. Me preocupa que entiendan el mundo que les rodea, una sociedad de la que ya forman parte, y que en algún momento tendrán que defender. ¿Cómo les explico yo lo que significa que el pueblo, los miembros de esa sociedad a la que pertenecen, salga a la calle y proteste, si desde su escuela se pretende que ellos sigan como si nada?
Ayer la profesora de la mayor les dijo que si no iban al cole el día de la huelga, debían hacer sus deberes y lo que correspondía ese día en casa, y que los padres debemos corregírselo, porque ella no va a trabajar de más el viernes, insinuando que si no queremos ir a trabajar pues que hagamos algo con nuestra vida.
Y es que yo no me voy a coger un día de vacaciones. Voy a la huelga. Y quiero que mi hija entienda lo que es, lo que significa, aunque sea difícil que comprenda lo que es una reforma laboral o sus implicaciones. Quiero que crezca sabiendo que tiene un derecho, el de manifestación y huelga. Y que gracias a ello vive en la sociedad en la que vive. Que gracias a que mucha gente se manifestó incluso cuando era ilegal, hoy ella podrá votar, y podrá recibir asistencia sanitaria, y podrá ponerse enferma cuando trabaje, sin dejar de recibir su sueldo.
Que si dejamos de verle el sentido, o empezamos a creer que el derecho a la huelga es una cuestión de rojos insolidarios, o padres vagos que no quieren trabajar un jueves, poco a poco iremos renunciando a otros derechos, y nos dará igual. Y cuando el derecho que nos quieran quitar sea el de tener una vejez digna después de haber trabajado toda la vida, quienes tengan que luchar por nosotros, a lo mejor ya ni saben ni quieren hacerlo. Porque será una cuestión de viejos insolidarios que no quieren trabajar con artritis.

En aquel momento era una huelga general, y yo opté por enseñar lo que era una huelga. Mi hija hizo un trabajo para aquella profesora, sobre la historia del derecho a la huelga y todo lo que se había conseguido (también que los profesores dejasen de ser los que más hambre pasaban, por cierto), y la señora ni lo miró; lo despreció igual que todo.
Ahora, cinco años más tarde, demostrado ya que la "contra reforma" es sólo una manera de volver a dejar claro que quien manda es quien tiene dinero, vuelvo a encontrarme con otra profesora a la que la huelga, no sólo le da igual, sino que pretende esquirolear a mi hija y al resto de sus compañeros, y que no puedan negarse a ir a clase. ¿Cómo? Original no es la señora, porque eso ya se hace desde ni se sabe: ha puesto un puto examen el día de la Huelga General de Educación.

Y es que no debemos tolerarlo. Ya sé que parece algo exagerado, a fin de cuentas mi hija pequeña está sólo en 4º de Primaria, una nadería. Un control en ese curso no importa. Pero importa la actitud. Porque los maestros, los profesores, no sólo enseñan su materia, o al menos, no debería ser así. Enseñan una actitud ante la vida, igual que los padres. Y si un profesor menosprecia o invalida una protesta social, el alumno cree que no es válida o que no merece la pena.

Y una vez desahogada, toca ser justos:

Afortunadamente no todos los profesores son así. Lamentablemente me he encontrado con muchos, pero no todos. Tengo entre mis amigos profesores muy grandes. Mi hermano y mi cuñada son grandísimos profesores. Y la tutora de mi hija pequeña es de las mejores profesores que "he" tenido, implicada con sus alumnos y con sus derechos.
Y este tipo de entradas, también va por ellos.
Porque los profesores que se anclan en su funcionariado, los que no van más allá, los que se empeñan en métodos y sistemas que hace ya años que se saben terminados, los que niegan el poder de la lucha y limitan la visión de sus alumnos, esos profesores, intoxican la profesión entera, invisibilizan a los otros, los grandes, los MAESTROS.

Y a los padres os digo una cosa: enseñar a los niños a luchar por sus derechos, es enseñarles el poder que tienen y que deben tener como ciudadanos. Mostrarles que luchamos por una educación mejor para ellos es igual de importante que ponernos a hacer los deberes a su lado, porque nos ven pelear por ellos, y les enseñamos con el ejemplo, que todo es posible si ellos quieren, que son importantes para nosotros y para la sociedad que ellos tienen que construir.
Vosotros sois también parte del sistema educativo, y por lo tanto podéis formar parte de la solución con algo tan sencillo como hacer huelga, ir a la manifestación, o si no podéis, hablando con vuestros hijos de lo que está pasando y de lo importante que es la movilización social para construir una sociedad mejor para todos.
Una de las cosas que más me enorgullece de la educación que hemos dado a nuestras hijas es esta imagen: una niña de 12 años, que es nuestra hija Laura hace dos años, miembro más joven del sindicato de estudiantes, encabezando una manifestación por sus derechos, demostrando que los jóvenes sí luchan si se les enseñan, y que gracias a ellos, todos tendremos una vida mejor, si les damos la oportunidad y somos un ejemplo de esa lucha:


Dicho esto, nos vemos en las calles.

domingo, 23 de octubre de 2016

De conciertos y otras denuncias

Los que me conocéis sabéis que uno de mis grandes intereses es la educación. Y otro, la política.
Hablo de intereses aparte del "monotema" crianza-lactancia-embarazo.
Lo guay del tema que me ocupa para estrenar blog es que junta lo mejor de ambos mundos.
Os pongo en antecedentes:
Se trata de una madre abogada que ha decidido, una vez que su hija ha abandonado el colegio, denunciar al centro, concertado, por cobrar "aportaciones voluntarias" que son ilegales. Si queréis ver la noticia entera, y los que no sois de León, enteraros de qué va el tema, os aconsejo que leáis la noticia de ileón.com.



Cuando sale la noticia y se comparte en las redes, como no, salta la polémica. En este país ya sabéis, que opinamos de todo, aunque no tengamos ni repajolera idea de nada. Incluso cuando se trata de algo no opinable, como lo que es legal o ilegal. Y he leído de todo. Pero creo que la mayoría de las veces la cuestión es no tener muy claro lo que es un concierto educativo, y por qué surgen esos conciertos; y si no lo sabes, pues te pueden engañar y luego vas tú y defiendes al que te engaña.

La cosa es la siguiente.


Durante el franquismo la enseñanza pública era testimonial, y de poco nivel. Los maestros estaban muy mal pagados, y en muchos casos no tenían medios para enseñar. Sin embargo, el régimen cuidaba mucho a los centros privados, a los que iban los hijos de su propia élite.
En 1985 el gobierno de Felipe González saca adelante la LODE (Ley Orgánica del Derecho a la Educación), que tiene una triple finalidad: por un lado, mejorar las dotaciones de los centros públicos, asegurando una buena calidad de enseñanza y recursos a aquellos que no quisieran/pudieran ir a un centro privado; por otro, regular y controlar las subvenciones que recibían esos centros, que además, cobraban unas buenas sumas a los alumnos-clientes, y por último, tratar de dar una salida a la enseñanza de religión en el colegio que se pretendía hacer desaparecer de los centros públicos.
Esto último, se trataba de hacer realidad una antigua pretensión, que era la laicidad de la educación, acorde con la nueva Constitución en la que se reconocía la libertad religiosa (es decir: la enseñanza pública debía procurar que no se sintieran excluidos ni los ateos ni los miembros de otras religiones que no fueran la católica). Pero al mismo tiempo, se reconoce una mayoría católica a través de los distintos tratados con la Santa Sede. La teoría decía que si se dotaba de un concierto educativo a los centros privados religiosos, se garantizaría que todo aquél que quisiera optar a una educación religiosa (católica) no tuviera que pagarla, garantizando así su Derecho a la Educación Gratuita.

Resumo: 
A los colegios privados que quieran someterse (porque es una forma de control) a concierto educativo, se les da un dinero, que es un presupuesto similar al que se otorga a un centro público, para garantizar, de un lado, que las familias que lo deseen, independientemente de su poder adquisitivo,  tienen acceso a una educación religiosa, y por otro, que los colegios públicos pueden sacar la religión de las aulas.

Pero algo sale mal: la iglesia presiona a los distintos gobiernos para que la escuela pública no pueda liberarse de la obligación de enseñar religión, y los colegios privados-concertados, a pesar de contar con presupuestos similares a los colegios públicos con su mismo ratio de alumnos, no dan las mismas prestaciones que los colegios públicos, que cada vez están mejor dotados.
Y así nos quedamos: con religión en el público, y cobrando "cuotas voluntarias" el privado. Y como la gente tiene en su cabeza que lo privado hay que pagarlo, basta con que alguien en el colegio les diga que concertado significa que una parte la pone el Estado, y otra parte la pone las familias, para que la peña se lo crea. Y no.

No voy a entrar ahora en el tema de la enseñanza de la religión en la escuela pública, porque ese es otro tema que da para otro debate, pero el hecho de que los colegios privados-concertados estén peor dotados no es ni más ni menos que porque son un negocio. Que sí, que las monjitas tan buenas, y los curas tan piadosos, hacen negocio con la educación; ahora igual que antes. Y a mismo dinero en un colegio público que en uno privado, hay más dinero para dotación en uno público porque TODO EL DINERO VA PARA ESA DOTACIÓN, mientras que en uno privado-concertado LA EMPRESA, QUE ES LA IGLESIA, SE TIENE QUE QUEDAR CON UNA PARTE, QUE SON SUS BENEFICIOS.

Vamos ahora a otro tema. Y es en la legalidad o ilegalidad de esas aportaciones voluntarias.
Hay una ley, orgánica, para más señas; es decir, que para ser aprobada, en su momento, no bastó con una mayoría simple, sino que las cámaras tuvieron que aprobarla por una mayoría cualificada. Vamos, que no fue el gobierno de Felipe González, que ya sabemos todos que es el coco y tal, el que aprobó la ley, sino las Cortes legalmente constituidas en 1985 las que lo hicieron. Y esa Ley Orgánica regula el dinero que entra y sale de los colegios, incluso controla el pago de las nóminas de los profesores de la escuela privada para garantizar los derechos laborales de ese profesorado y no repercutir en los centros esa responsabilidad económica. Pero a cambio, los centros se comprometen a NO COBRAR NI UNA PERRA CHICA a los alumnos, porque ya se supone que reciben el dinero del Estado.
Si esto lo llevamos a la noticia que inspira la entrada, creo que está claro: los Maristas cometen un delito cobrando un dinero, lo llamen como lo llamen a las familias de los alumnos; un delito que se llama, en principio, "falta administrativa", pero que no deja de ser un incumplimiento de una ley que ni Marianín ha tenido los cojones de derogar (dale tiempo, también te digo). Y ahora, además, hay una sentencia del Tribunal Supremo que nos recuerda que este tipo de prácticas SON ILEGALES.

Vale. Tenemos los antecedentes de hecho, la realidad legal, y ahora vamos a por esta mujer que ha denunciado el tema.

Se trata de una madre de una alumna de los Maristas de León, que llevaba allí a su hija desde el año 2004, año en el que ya se le pide la contribución voluntaria, que ella paga religiosamente hasta que la niña sale del centro una vez finalizados sus estudios. En ese momento, esta mujer, que además es abogada, lee en ileón.com la noticia de la sentencia que apunto más arriba. Se da cuenta entonces, en primer lugar, de que las aportaciones son un hecho ilegal, y por otro, que además ya hay jurisprudencia al respecto (a los puristas les digo que sí, que ya sé que en España no hay jurisprudencia en sí misma, pero les recuerdo que las sentencias del Tribunal Supremo sí que pueden ser una tendencia jurisprudencial). Además, como la niña ya no está en el centro, no tiene por qué temer represalias sobre ella. Y dado que es abogada, interpone queja administrativa ante el órgano competente, que en este caso es la Junta de Castilla y León. Y resulta que no sólo es noticia (me molan estas noticias de gente que lucha, y además le agradezco desde ya a Carlos Dominguez y a ileón.com todo lo que está haciendo con este tema, porque es de chapó), sino que además, se la comen las fieras.
Que si "de qué va la tipa esta". Que si "ya ahora que se ha ido la niña". Que si "ya ha pagado todos estos años".
SÍ, ¿Y QUÉ?


Y es que en este país el mejor argumento que usa la mayoría de la peña que saca la lengua (y la tecla) a pacer es el argumento ad hominen, es decir, el argumento contra el hombre: no importa la veracidad y firmeza de algo, que si le puedo sacar defectos que yo creo que son desacreditadores a quien defiende ese algo, pues ya me cargo aquello que defiende.
Pues desde ya os digo que, aunque se llame "argumento", en realidad, en filosofía, está dentro del grupo de las falacias. Que un argumento, o una lucha, o una verdad, no es menos verdad porque quien la diga nos caiga mal, o haya hecho algo con lo que no comulguemos. Es verdad y punto.
Y en cuanto a denunciar una falta, la puede denunciar cualquiera, aunque haya incurrido en la misma. Lo más que te puede pasar es que te digan que tú también tienes que pagar por esa falta; pero cuando a ti se te ha obligado a pagar, pues normalmente se considera que "en el pecado has tenido tu penitencia".
Imaginaos un primo cualquiera tipo "Le llamaban la Madrina" por el centro de un Madrid de los años 60; imaginaos que le aplican un Tocomocho de estos de libro; el primo cae, porque el primero en querer estafar es él. Participa de la estafa, creyendo que es a otro al que están estafando. Vale, ya os habéis echado unas risas. Ahora imaginad que este primo no puede ir a denunciar porque la naturaleza misma de la estafa hace que la peña se le eche encima si se le ocurre denunciar. Os reiréis igual, pero los que han sido realmente los delincuentes se quedarán sin castigo, y podrán seguir delinquiendo porque la víctima no es el adecuado ???????


Esta mujer está en su pleno derecho a denunciar, porque ha sido la víctima durante un montón de años, igual que todas las familias que se han plegado a la aportación voluntaria durante años y años y años. No importa que ahora la niña ya no vaya a ese colegio, porque el hecho se sigue consumando cada mes. No importa que ella haya pagado, porque el colegio sigue cobrando lo que no debe. No importa que ella nos caiga mal, aunque no la conozcamos. O aunque la conozcamos. No importa. Porque quienes lo están haciendo mal son los centros privados concertados, todos ellos, que están cobrando algo que NO DEBEN COBRAR. Y lo que tenemos que hacer los demás es alabarle el gusto a la única que, de momento, ha tenido las narices de denunciar. Y punto.





viernes, 21 de octubre de 2016

Cambiando de escenario

Qué difícil es volver a escribir.
Qué difícil, y qué necesario.




Abrí mi primer blog hace años (muchos). Era un blog pequeñito, sin muchas aspiraciones, para probar. No entendía yo muy bien por aquel entonces qué era eso de los blogs, ni para qué servían; pero estaba descubriendo muchas cosas y tenía que ponerlas en claro y, sobre todo, necesitaba escribirlas para otros. No sé, tal vez soy un poco "exhibicionista", pero siempre he querido escribir para otros, aunque en principio, escriba para mi.
Entonces estaba descubriendo algo sobre mi maternidad, sobre mi persona. Fue un choque enorme, porque me sentí estafada y totalmente perdedora en mi primera maternidad, y de repente empecé a encontrar un camino nuevo de la mano de otras mujeres que me fueron enseñando cosas para no volver a equivocarme. Bueno, no volver a cometer los mismos errores, porque equivocarme, no paro. Y aquel aprendizaje se convirtió en mi "monotema" primero, y luego en una forma de vida.


Pero mis planes no tenían en cuenta que al final la vida, como diría Jonh Lennon, "es lo que te pasa mientras estás ocupado haciendo planes".
Tuve que dejar de lado esa forma nueva de vida, que tenía a las mujeres como su centro, para pasar a otros cuidados.


Desde que me alejé del mundo de la maternidad, he dejado de lado mis blogs, y cuando escribo lo hago en post de Facebook, que se van perdiendo, y que sólo me permiten mostrar una parte de lo que pienso. Y a veces me cuesta recordar que desde que tengo memoria y capacidad para escribir, siempre le he dado al boli, a la tecla o a lo que sea. He escrito por placer, por obligación, por vocación, ... Y me he dado cuenta de que también lo hacía por necesidad.
Ahora, después de más de un año sin escribir en blog, me he decidido. Empiezo de cero. Firmo un contrato con todos y conmigo. Voy a escribir todas las semanas. Sobre lo que sea que sea yo misma. Le voy a dar vueltas a las teclas para recuperar algo que he sido yo siempre, que es este gusto por escribir palabras, por enfadarme en letras, por descubrirme a través del teclado del ordenador, a 250 pulsaciones por minuto.
Y reuniré aquí también aquellas entradas que no pintan nada en los blogs de maternidad, que aún están activos, porque en el fondo, aunque esta soy yo, también soy la doula, la asesora de maternidad y de lactancia. Y de lo que se trata es de volver a crecer y no de renunciar a una parte. No al menos de momento.


Bienvenidos a todos a mi vida.