miércoles, 16 de noviembre de 2016

A vueltas con post antiguos

Pues eso, que tengo otro blog al que he abandonado, todavía no sé si temporal o definitivamente.
En todo caso, lo que no me apetecía nada de nada era hacer un copia pega de post antiguos así, sin más. Eso ya lo he hecho otras veces, como cuando me hackearon y tuve que rehacer todo lo hecho. Pero tampoco me apetece que se pierdan. Porque los hay que siguen teniendo validez, aunque haya que actualizarlos un poco. Y mira, este que traigo hoy, es de esos.


En este momento, la autónoma no soy yo, sino mi marido. Pero aunque han pasado más de 5 años desde que lo escribí, está para museo. Así que ahí va:







El OT más grande jamás escrito.



Pues eso, que va de Off Topic. Vamos que no voy a hablar hoy ni de teta, ni de partos, ni de artículos interesantes, ni de portabebés… Hoy soy una emprendedora con un negocio. Sí.
Casi tiene un año, y me dedico a ella (la tienda) casi como si fuera otra hija: la cuido, la mimo, estoy con ella, no me separo… Pero no soy excepcional, sino como cualquier otro autónomo.
En mi caso, estoy aquí para poder estar. No sé si me explico. Quiero estar estas 8 horas al día para quienes necesiten de mi. Pero también tengo que comer (mala costumbre, unas 3 ó 4 veces al día). Así que para poder estar y comer, me inventé una tienda. Ojo, que no quiero engañar a nadie, que es un negocio; pero igual que el resto de vecinos de mi barrio. Ni más ni menos.
Abrí la tienda en plena crisis. Sí, esa palabra que debería estar prohibido pronunciar, porque cada vez que se menciona los pocos brotes verdes que se han atrevido a salir, se acojonan y vuelven a hundirse en la tierra.
Pensé que siempre hay niños, y que todos queremos lo mejor para nuestros hijos. A mi me hubiera encantado poder recurrir a un sitio como La Teta cuando fui mamá, sobre todo, mamá de la primera. Pero es que no hay manera.
Cada vez que sale el sol, viene alguien y nos recuerda que llueve. Y así no hay quien pueda, oiga.
Hoy me quiero quejar de los políticos. Esos que viajan en Primera y se niegan a hacerlo en Turista, aunque haya crisis. Esos que se suben sueldos, que votan (yo también quiero) que podrán recibir su pensión máxima tras “trabajar” 8 años, al mismo tiempo que aprietan el botón sin que el pulso les tiemble, para que el resto de ciudadanos tengamos que cotizar 20 años y jubilarnos con 67 para tener el 100% de nuestra cotización. Esos a lo que yo pago, y vosotros también, cada vez que pago un impuesto (y cada vez son más).
Y me quejo porque estoy hasta el tejido blando de esos señores a los que, digan lo digan y a mi que no me vendan motos, les importa tres narices si yo puedo o no puedo mantener mi negocio abierto; o si nos da para cogernos una excedencia, o si podemos comer ternera o vamos a tener que engrosar el guiso con patatas belgas.
Cuando empezó esta crisis todo el mundo estaba de acuerdo en su carácter financiero, y un montón de economistas nos decía que la cosa iría menos mal si el dinero seguía moviéndose. ¿Os acordáis? Vale, pues lo primero que hacen es subir el IVA, gravar el consumo, freírnos a impuestos y retirar subvenciones. Es que hay que quedar bien con la Merkel, y para eso las cuentas le tienen que cuadrar en alemán. Vale, pues contengamos el gasto e incrementemos los ingresos; es decir: más impuestos y menos gaitas sociales, que no hay para todos. Y mientras pagamos los de siempre.
Y rematamos el otro día cuando el de las barbas dijo que todos nos teníamos que apretar el cinturón, que ahorremos y no gastemos. Pues muy bien, hijo. Uno la coloca y el otro tira a gol.
Os diré lo que va a pasar: si no salimos y gastamos en las tiendas de nuestro barrio, veremos cómo van cerrando una tras otra. Esas personas que nos atendían detrás del mostrador de su pequeño negocio, dejará de pagar a la Seguridad Social, mínimo, 254 € (edito en enero de 2014, para decir que ahora esa cotización obligatoria es de 314€) cada mes; también dejará de pagar su IRPF trimestral. Tampoco tendrá derecho a paro (los autónomos somos empresarios y trabajadores, según, nos llevamos lo peor de cada parte), así que tendrá que recurrir a ayudas sociales, pero habrá dejado de contribuir, no lo olvidemos. Si se declara en quiebra, a los bancos les va a dar igual que les deban 3 que 3000, no lo podrá pagar, aunque le dejen sin patrimonio.
Y vosotros, los que antes comprabais en esas tiendas, tendréis que coger el coche para ir a los grandes centros comerciales que será lo que quede, y que además podrán poner los precios que les dé la gana. Y os atenderá una muchacha con un contrato temporal que no tendrá ni idea de qué coño está vendiendo, porque ha llegado ayer y probablemente se marche mañana.
Y los 4 millones y medio se convertirán en más de 6 millones.
¿Y quién demonios nos va a sacar después de ahí? ¿La Merkel?


Cinco años más tarde, estoy aquí, viendo cómo realmente los parados han llegado a ser 6, y ahora que volvemos a rondar los 4, tenemos una tasa de trabajadores pobres de los que nadie quiere hablar, que trabajar, trabajan, pero no les da para vivir. Nuestras vidas son ahora sustancialmente peores, y en el barrio donde estaba La Teta hay locales vacíos, que nadie quiere porque nadie se va a arriesgar, al menos por ahora.


Pero estamos en el mismo punto, amigos. Votando a los mismos, pero sin botar a nadie, y permitiendo que nos digan que encima la culpa es nuestra.