viernes, 21 de octubre de 2016

Cambiando de escenario

Qué difícil es volver a escribir.
Qué difícil, y qué necesario.




Abrí mi primer blog hace años (muchos). Era un blog pequeñito, sin muchas aspiraciones, para probar. No entendía yo muy bien por aquel entonces qué era eso de los blogs, ni para qué servían; pero estaba descubriendo muchas cosas y tenía que ponerlas en claro y, sobre todo, necesitaba escribirlas para otros. No sé, tal vez soy un poco "exhibicionista", pero siempre he querido escribir para otros, aunque en principio, escriba para mi.
Entonces estaba descubriendo algo sobre mi maternidad, sobre mi persona. Fue un choque enorme, porque me sentí estafada y totalmente perdedora en mi primera maternidad, y de repente empecé a encontrar un camino nuevo de la mano de otras mujeres que me fueron enseñando cosas para no volver a equivocarme. Bueno, no volver a cometer los mismos errores, porque equivocarme, no paro. Y aquel aprendizaje se convirtió en mi "monotema" primero, y luego en una forma de vida.


Pero mis planes no tenían en cuenta que al final la vida, como diría Jonh Lennon, "es lo que te pasa mientras estás ocupado haciendo planes".
Tuve que dejar de lado esa forma nueva de vida, que tenía a las mujeres como su centro, para pasar a otros cuidados.


Desde que me alejé del mundo de la maternidad, he dejado de lado mis blogs, y cuando escribo lo hago en post de Facebook, que se van perdiendo, y que sólo me permiten mostrar una parte de lo que pienso. Y a veces me cuesta recordar que desde que tengo memoria y capacidad para escribir, siempre le he dado al boli, a la tecla o a lo que sea. He escrito por placer, por obligación, por vocación, ... Y me he dado cuenta de que también lo hacía por necesidad.
Ahora, después de más de un año sin escribir en blog, me he decidido. Empiezo de cero. Firmo un contrato con todos y conmigo. Voy a escribir todas las semanas. Sobre lo que sea que sea yo misma. Le voy a dar vueltas a las teclas para recuperar algo que he sido yo siempre, que es este gusto por escribir palabras, por enfadarme en letras, por descubrirme a través del teclado del ordenador, a 250 pulsaciones por minuto.
Y reuniré aquí también aquellas entradas que no pintan nada en los blogs de maternidad, que aún están activos, porque en el fondo, aunque esta soy yo, también soy la doula, la asesora de maternidad y de lactancia. Y de lo que se trata es de volver a crecer y no de renunciar a una parte. No al menos de momento.


Bienvenidos a todos a mi vida.